…y un día nació la Verón (apuntes de la historia reciente de las luchas que protagonizamos)

La primera vez que una bandera con el nombre de la Verón salió a la calle, fue a mediados de agosto del 2000. Por entonces decía “CTD Anibal Verón”, y unía a grupos diversos. El surgimiento de la Verón, más que un gran hecho fundante, fue un paso más en un proceso de coordinación de distintos grupos. Los compañeros que están desde el principio siempre recuerdan que “no nos unió el amor, sino la necesidad”, en referencia a que no fueron los grandes acuerdos de programas o definiciones ideológicas, sino la necesidad de sumar fuerzas ante una ofensiva gubernamental lo que nos llevó a unirnos distintos grupos barriales en una coordinadora común. Sin embargo, esa coordinadora heredaría los principios de lucha que la mayor parte de los grupos asumíamos: democracia de base,  independencia de los partidos y el estado, la lucha en las calles, la abstención electoral.

Pero si decimos que el surgimiento de la Verón es un pasito más de un proceso que se estaba gestando, obligadamente tenemos que rebovinar y rastrear los orígenes de ese proceso:

Los orígenes

Está suficientemente relatado en distintas publicaciones el proceso que va desde la profundización del modelo neoliberal en los 90, pasa por las privatizaciones y los despidos, estalla en puebladas y mártires, y continúa en nuevas organizaciones de lucha. Ya que hablamos de historia, citemos como ejemplo una nota que se publicó en la revista Resumen Latinoamericano, en setiembre del 2000, con la firma de los MTDs de Varela, Solano, Lanús y Brown: “las protestas, que muchas veces son consideradas “espontáneas”, fueron generando lecciones y aprendizajes, que, aunque en forma desordenada y todavía dispersa, van dando como resultado distintos niveles de organización, y nuevos criterios de funcionamiento: la democracia de base, independencia de los partidos políticos y del Estado, la asamblea popular como forma de tomar las decisiones, etc. Estas características estuvieron presentes en los cortes de ruta a partir del 96, en Cutral-Có en General Mosconi y Tartagal, y van teniendo su expresión orgánica en los Movimientos de Trabajadores Desocupados. A partir del corte de la Ruta Nacional Nº2 en Florencio Varela (gran Buenos Aires) en agosto del 97, que le torció el brazo al Gobierno, comienzan a tener presencia en los conflictos en el gran Buenos Aires y en otros puntos del interior del país”.

 

La nota terminaba con un subtítulo: “Hacia la construcción de un poder popular” que decía: “Dicha conciencia es la que nos permite proyectar nuestras luchas, buscando articular un M.T.D. a nivel nacional, e ir confluyendo con otras organizaciones del pueblo en un basto Movimiento Popular que creemos necesario para enfrentar los poderosos intereses de quienes sostienen este sistema de dominación y explotación”.

Este espacio de coordinación de cuatro movimientos se sostuvo en base a los siguientes principios, reflejados en el editorial de la revista En la ruta nº1, de noviembre de 2000: “Organización de base, donde los trabajadores -ocupados o desocupados- encuentren los espacios para la participación activa y el ejercicio de la democracia directa. Organización de base, que se convierta en los cimientos sólidos del Poder Popular en el que deberá desencadenar todo este proceso de luchas. Coordinación, para golpear cada vez más unidos y con más fuerza, como paso imprescindible hacia la unidad de todo el pueblo. Coordinación en base a la que vayamos compartiendo las experiencias, viendo los errores y aciertos propios y ajenos, ganando la confianza necesaria para confluir en un proyecto común. Y autonomía política, para garantizar que los intereses de los trabajadores no se vean «manoseados» por el oportunismo de quienes tienen por objetivo desviar el protagonismo popular hacia la integración en un sistema que sólo apunta a perpetuar la dominación”.

Tiempo después, se ampliaría la coordinación hasta la conformación de un amplio espacio llamado Coordinadora Sur.

Los meses previos a la Verón, la Coordinadora Sur:

Veamos el contexto político del 2001: el gobierno de De la Rúa profundizaba la crisis económica e intentaba recortar los planes sociales, y cada vez surgían más movimientos y más fuertes luchas. Por esos meses del 2001 tienen su apogeo los cortes en La Matanza, recordemos el de 17 días que terminó con una marcha masiva al ministerio; en Mosconi hay asesinatos de la gendarmería, pero también resistencia y solidaridad: el primer corte de todos los accesos a la capital lo hacemos el 6 de julio de 2001 en el marco de Coordinadora Sur, junto al MTR que, es justo reconocerlo, aportaba las necesarias dosis de audacia. Desde nuestros movimientos hacemos los primeros cortes que se prolongaron por dos o tres días…

En ese contexto, y con el trasfondo de la convocatoria al primer encuentro nacional piquetero comandado por D´Elía y Alderete, en la zona sur TODOS los grupos existentes (menos la CTA-CCC), nos agrupamos en la Coordinadora Sur, y desde allí buscamos un prefil propio para participar del primer encuentro, pero sobre todo para participar de las siguientes luchas…

La Coordinadora Sur se transformó en el “laboratorio”, por decirlo de alguna manera que realce la valoración de la práctica, en el que nos re-conocimos en la lucha concreta con los distintos grupos de coordinación. En búsqueda de una identidad, quedamos los MTDs que ya estábamos coordinando, junto al trabajo de base organizado por Quebracho (que por entonces mostraba una valorable tolerancia), y distanciados del MTR que erróneamente había radicalizado su lucha en un momento en el que la tarea era buscar instancias de unidad. Por diferencias políticas y conceptuales, también quedamos al margen de los grupos que venían del trotskismo, que finalmente terminaron conformando la FTC.

De esta forma, verificando en la lucha concreta con quiénes pensamos que podíamos coordinar, ratificando los principios que comenzaron a guiar los pasos de cada uno de nuestros MTDs, surgió la Verón

 Del 19 y 20 de diciembre de 2001 al 26 de junio de 2002

En medio de una tremenda crisis político-económico-institucional que predecía un final poco feliz para el gobierno de De la Rua, participamos de la Marcha de la resistencia, diez días antes del estallido, con gomas quemadas en la Plaza de Mayo. También el 17 de diciembre, en un clima de saqueos, se bloquearon 4 grandes hipermercados en Quilmes para focalizar la lucha en los grandes monopolios y no en los pequeños comercios. El 20, finalmente, la plaza de mayo volvió a contar con la resistencia de delegaciones de compañeros de nuestros movimientos, que ya fogueados en la lucha popular, aportaron, como tantos otros militantes populares, a la gesta de aquella histórica jornada.

El año nuevo es recibido en un marco político de lucha y resistencia frente al gobierno de Duhalde en el que se inicia un plan con cortes de ruta por tiempo indeterminado al que se suman los MTD: José C. Paz, Lugano, Echeverría, Allen – Cipolletti (Rio Negro) y Quilmes, pero es durante este mismo plan de lucha que acontece el primer gran golpe contra la Verón. El 6 de febrero un Ford Falcon con patente vieja conducido por Jorge “Batata” Bogado atraviesa un piquete situado en la ruta 205, en la ciudad de El Jagüel, disparando desde el auto e hiriendo de muerte al compañero Javier Barrionuevo.

Como repudio al hecho el 23 de febrero la Verón junto a otras organizaciones populares moviliza desde la estación de El Jagüel hasta la parrilla que tiene el asesino en el límite con Ezeiza escrachando la rabia colectiva frente a la impunidad.

 

26 de Junio, la masacre del Puente

El duhaldismo inicia una fuerte persecución y criminalización de los sectores piqueteros, siendo la Verón uno de los más afectados, mediante aprietes en los barrios, ensañamiento dirigido a compañeros puntuales (Juan Arredondo del MTD Lanús fue baleado en una movilización frente a la municipalidad), provocaciones y constantes enfrentamientos en los cortes de ruta y movilizaciones. A mediados de ese 2002 la Argentina necesitaba de otro préstamo del FMI: los voceros del organismo sentencian que Duhalde debe demostrar que es un “gobierno fuerte”.

Para el 26 de junio se programaba un corte masivo del puente Pueyrredón, bloqueando los accesos a la Capital Federal y cortes en el interior del país junto al MIJD, Bloque Piquetero Nacional y el movimiento Barrios de Pie, además de la UTD de Gral. Mosconi y otros sectores independientes del interior. El reclamo era por aumento del monto de los subsidios de desempleo, alimentos para los comedores, salud, educación, contra el desalojo de la fábrica Zanón bajo control obrero y por la libertad de los presos por luchar. A pesar de las amenazas represivas, reafirmando la dignidad de la lucha, en cada barrio se decidió salir al corte.

Los sucesos de ese trágico día serían conocidos por todos: la masacre del puente Pueyrredón, a través la planificación criminal del gobierno de Duhalde que nos dejaría cientos de heridos y el asesinato de Darío y Maxi, símbolos de la dignidad piquetera.

En medio de un proceso mediático de criminalización hacia el conjunto de la lucha popular, la respuesta social es contundente: al día siguiente acontece un reclamo multitudinario contra la represión en la Plaza de Mayo. A una semana de la masacre, 20.000 compañeros nos movilizamos bajo la lluvia desde la estación de Avellaneda hacia Capital para ser recibidos por una gran y sentida movilización. Los nombres de Dario y Maxi son levantados como bandera de lucha, la figura heroica de Darío auxiliando a Maxi en la estación se convertiría en el ejemplo de la juventud piquetera que a pesar de las diferencias toman sus nombres como propias banderas.

Un mes después se realiza un acto con exposición de los proyectos productivos sobre la calle Mitre en el que el colectivo de prensa alternativa “Indymedia” estrena el video “Piquete en el Puente Pueyrredon”, luego vendrían muchos 26 bajo la lluvia y también soportando calores sofocantes en el que nuestros compañeros serían recordados en cada corte del puente, en cada escrache y en cada acción colectiva.

Se profundizan las diferencias en la Verón, primera parte

La situación interna de la Verón tras estos sucesos ya no sería la misma y las diferencias con los compañeros de la CTD- Quebracho se agudizarían cada vez más resolviendo dividir el espacio: por un lado la CTD ANÍBAL VERÓN y por el otro el MTD ANÍBAL VERÓN, al que se sumarian los MTD: 26 de junio, San Telmo, Parque Patricios, y Berisso.

Al cumplirse el primer aniversario del asesinato de Javier Barrionuevo nos movilizamos desde la estación de Monte Grande hasta la municipalidad de Esteban Echeverría y luego hacia el lugar donde cayó el compañero para realizar un acto-festival de homenaje instaurando un monolito. Al  comenzar ese 2003 ingresa el MTD Ezeiza y a mediados de año el MTD La Plata.

Seguirían más luchas reivindicativas y políticas como el plan de lucha por la libertad de los cumpas de la UTD de Mosconi, solidaridad con el pueblo Mapuche, la represión en el desalojo de Brukman, entre otras. También se comienza a articular con organizaciones campesinas de Santiago del Estero, Córdoba y Mendoza, y se realizan movilizaciones en conjunto, donde se unifican las consignas de campesinos y desocupados.

Al cumplirse un año de la masacre del Puente aparece el libro “Dario y Maxi, dignidad piquetera” realizado y editado autogestionadamente por los MTD con colaboración de asambleístas, periodistas comprometidos, trabajadores que habían recuperado su imprenta; se realiza un homenaje en Barcelona y se inaugura el “Centro Cultural Darío Santillán” en el País Vasco. En Buenos Aires los sectores piqueteros nos mostramos dividos: el Bloque piquetero encabeza un acto clásico, con muchos oradores que poco entusiasman a los compañeros; el MTD ANÍBAL VERÓN realiza un acampe en el puente. Nos queda el consuelo de haber compartido el mismo lugar de lucha, congragando alrededor de 40.000 personas en el mismo Puente. En el juicio popular, ante miles de personas se planteo tras escuchar a los testigos:

“Queremos que sea este pueblo que está en el puente los que hagamos justicia. Hoy queremos decidir qué es lo que queremos hacer con estos asesinos, tanto los responsables políticos como materiales”; para luego preguntar: “¿Culpables o inocentes?;  respondiendo la multitud en un solo grito de guerra: “¡Culpables!”

El gobierno K: y se profundizan las diferencias en la Verón, segunda parte

El 25 de mayo ya había asumido el gobierno del presidente Kirchner y el campo popular se posiciona frente a un panorama inédito: sabíamos que era un gobierno inteligente que no nos pegaría con represión pero sí con su política.

A poco tiempo de la asunción al poder concurrimos a una reunión con el presidente en el que se discutió principalmente el tema de los asesinatos de Darío, Maxi y Javier y la cuestión reivindicativa. El gobierno accede de inmediato a otorgar planes de empleo, alimentos y subsidios para nuestros proyectos productivos. La caracterización del gobierno empieza a ser difusa y antagónica con 2 posicionamientos diferentes en la coordinadora.

A su vez 4 MTDs abandonan el espacio: Solano, 26 de junio, Guernica y Allen, pero se suman los MTD de Lomas de Zamora, Florida, Cláypole y Javier Barrionuevo.

La promesa que nos hace el presidente de crear una comisión investigadora sobre los sucesos del 26 no se cumple, mientras que en una coyuntura difícil, en la que el Ministro de Trabajo inicia acciones legales contra varias organizaciones de desocupados, tenemos una segunda visita a la Casa Rosada, esta vez acompañados por Alberto, padre de Darío Santillán, donde se vuelve a prometer la creación de la manoseada comisión. Ante el avance represivo hacia otras organizaciones, desde la conferencia que dimos en la Casa Rosada planteamos nuestra solidaridad de clase anunciado que estaríamos con los compañeros en la calle contra la criminalización de la protesta social. El anuncio de solidaridad no es bien recibido por un sector de la Verón, que plantea que ese gesto “complica innecesariamente las cosas con el gobierno”. Empiezan a profundizarse las asperezas internas. A pesar de eso, llegamos a finales de noviembre con un plan de lucha por el “aguinaldo social”, con cortes del puente Pueyrredón y de la Rotonda de Alpargatas junto al MUP, Barrios de Pie y FTC que se suman más tarde.

Las diferencias ya eran insostenibles, la caracterización del gobierno y las formas de funcionamiento eran agua y aceite entre las 2 posturas que existían. El 10 de diciembre, “día internacional de los derechos humanos” en el que escrachamos en el Congreso a los diputados electos, la Verón moviliza en 2 sectores finalizando el año con el acto del 20 de diciembre: nosotros junto a los familiares de los compañeros/as asesinados en la rebelión popular y el otro sector encabezado por Florecio Varela en un acto en Plaza de Mayo con organizaciones que brindan “apoyo crítico” al gobierno, cuando no abiertamente oficialistas.

 Un nuevo momento, una etapa abierta

El 17 y 18 de enero se celebra en Roca Negra, Lanús, el primer plenario de este nuevo espacio de la Verón con la representación de 150 delegados de 12 MTD sumado a la presencia de compañeros/as de la Coordinadora Autónoma Barrial “7 de Agosto” de Tucumán en el que se plantea la construcción de este nuevo espacio, que refleja claramente esa vieja Verón que construimos caracterizada por la combatividad, autonomía, trabajo barrial, democracia de base, proyectos productivos, formación, entre otros. Se plantea la creación de un espacio común a construir, donde se profundicen los acuerdos y haya una mayor integración, que necesariamente debe llevarse adelante a través de un proceso de articulación “desde abajo”, y a través de las áreas de trabajo.

Este proceso está abierto, pero tome el camino y las formas que adopte, creemos que La Verón es una rica experiencia que deja la enseñanza de la convivencia en la multiplicidad, enmarcados en un proyecto colectivo de participación y lucha para la construcción de poder popular.

Para entender mejor:

2004 Setiembre – Conformamos el Frente Popular Darío Santillán!

2204 Agosto – Plenario del Espacio Piquetero Independiente: “Nuevos vientos en la lucha popular”

2003 Octubre – Sobre la ida del MTD de Solano de la Verón

2003 Agosto – La Plata, nace el MTD: primer boletín barrial

2001 julio – documento a las organizaciones en lucha del país – Nacionalizar, profundizar y multiplicar la resistencia a las políticas neoliberales que hambrean al pueblo

2000 diciembre – balance a un año del MTD Almirante Brown

2000 setiembre – publicado en Resumen Latinoamericano: MTD, por un movimiento popular para la transformación social en Argentina

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