El F.M.I. NO ES PRIORIDAD

Cuatro años de macrismo, una recesión económica que se prolonga desde el 2013 y este brutal colapso de la economía mundial, producto de la pandemia, han profundizado en Argentina todas las desigualdades. En términos sociales, económicos, alimentarios, sanitarios, educativos y laborales nuestro país está mucho peor. El crecimiento sistemático de la pobreza y la indigencia, y la perpetuidad de los bolsones de pobreza estructural no pueden ser una estadística que nos horrorice trimestre tras trimestre cuando conocemos nuevos datos.El delito macrista con un endeudamiento irresponsable ha puesto sobre nuestro país un condicionamiento insostenible. Frente a la nueva etapa de negociación con el FMI, partícipe principal de la estafa violatoria de sus propios estatutos financiando la fuga de capitales, queremos expresar que no es posible volver a pagar deuda con más hambre y pobreza. Los sectores populares ya pagamos antiguos acuerdos con nuestro descarte. Para empezar con la Reconstrucción Argentina la prioridad deben ser los últimos de la fila, las familias de barrios populares, los campesinos pobres, los trabajadores desocupados, excluidos o precarizados, las mujeres víctimas de la violencia y la economía popular. No podemos pagarle al FMI mientras sufrimos esta lacerante realidad social. El Fondo no puede ser la prioridad.Ante el crecimiento de los contagios y la llegada de la segunda ola de Covid -19, necesitamos profundizar los cuidados, echar raíces en el territorio y fortalecer las redes comunitarias que tanto y tan bien hacen en cada barrio mientras muchos alientan la crisis desde la TV y otros se acomodan el traje para la campaña electoral que se aproxima.
1. Necesitamos recomponer los ingresos de la Economía Popular y ampliar las políticas paliativas durante la emergencia ante el crecimiento de la pobreza y de una inflación que castiga a los más necesitados. Existen políticas públicas que demandan más presupuesto y que pueden actuar como mecanismo de reactivación desde el bolsillo de los trabajadores y trabajadoras mientras impulsamos el crecimiento económico desde abajo, incentivando la producción popular y el trabajo con derechos.
2. Es fundamental garantizar el abastecimiento alimentario de los habitantes de nuestro país que no pueden llenar el plato de comida en su propia casa. Los Movimientos Populares asistimos a 2 millones de familias en todo el país a través de comedores, merenderos y viandas domiciliarias. El Estado no puede poner excusas, el hambre es un crimen y no seremos cómplices de la desidia y el abandono. También es indispensable la garantía de productos de higiene y desinfección para que los espacios sociocomunitarios puedan seguir cumpliendo el rol esencial que llevan adelante.
3. Es estratégico vacunar a las trabajadoras sociocomunitarias que no han parado un solo día, desde el 20 de Marzo de 2020, cocinando en sus casas, expuestas al contagio, desarrollando tareas de cuidado, organizando las campañas de sanitización, ayudando a que los vecinos se registren para ser vacunados, demostrando que la solidaridad no es una consigna, por el contrario, demostrando en los hechos que los humildes siempre supimos que nadie se salva solo.
Nos seguimos Cuidando#TierraTechoTrabajo
¡Ayudanos a difundir!
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